CICLOS

Publicado en por irun fergaus

Estas tan dentro que ni siquiera puedo sentirte, a veces asoma por ahí un trozo de nariz, o un trozo de tu corazón. Pero cuando voy y veo, ellos, rápidos, se vuelven y se esconden. ¿Porque no me dejas verte tan dentro?

Siento tu ser, andas a pasitos pequeños para que no te escuche pero tu respiración te delata como amante.

Tus pechos, llenos de bolas que tocar; suenan, suenan y piden firmes con susurros desde el interior; no saben gritar.

Los alimentos que te nutren bajan hacia dentro, voy a perseguirlos porque quiero saber hacia dónde van. Unos van a tu piel, otros al hígado, a los ojos, al corazón. Se dirigen a los órganos principales, por los que puedes ver y sentir nuestra luz.

Voy siguiendo tu camino, me siento  rodeada de un  inmenso calor, es aquí donde crecerá  nuestra vida, llena de tu amor, voy a dejar un poquito para que conozca también el mío.

Me siento tan bien aquí dentro…apoyo mi cuerpo contra la pared, mi rostro también está sintiendo la rugosidad de esta piel, los latidos del corazón. Demoro mi tiempo por unos minutos, quiero recordar esta sensación única.

Subo por la corriente sanguínea hasta tus sienes, para soplarte y calmar ese dolor agudo que a veces te es insoportable. Ahora veo lo que tú ves, no te preocupes yo estoy aquí, sigue adelante con tus pasos.

Me he descolgado del nervio y ya he llegado donde quería, ahora te hablare en susurros para que solo tú puedas escucharme, porque a veces se cuelan pensamientos ajenos por el subconsciente.

Etiquetado en LOS BLANCOS ROJOS

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