Latrodectus Mactans (I)

Publicado en por irun fergaus (lmpika66@gmail.com)

Ya llegaba al lado de la meseta, estaba cansada, llevaba horas buscando un sitio para poder parar. Vi a lo lejos algo redondo que brillaba, me dirigí hacia allí. Llegue a un circulo brillante de luz blanca, estaba rodeado por una capa suave y fina, que pude traspasar sin problemas.

Hacia una temperatura cálida y muy agradable; me tumbe en la hierba, pude sentir como mi cuerpo se relajaba lentamente. Desde el suelo se veía la tela semitransparente que formaba el círculo; desde allí se podía distinguir tonos negros y amarillos que se entremezclaban con el blanco.

Cerré los ojos y empecé a rememorar las etapas del viaje; había sorteado muchos obstáculos y cada uno de ellos me había enseñado algo nuevo, diferente; que me ayudo a enfrentarme a otros.

Necesitaba un momento de descanso y reflexión, había encontrado el sitio perfecto.

Poco a poco fui cayendo en un sueño profundo, las imágenes de mis recuerdos bailaban  en la cabeza, construyendo una historia diferente y nueva. Recordé los peligros y las alegrías, a las personas que conocí y luego abandone para seguir mi camino.

Duro largas horas, fue una curación para mi alma y un descanso para mi mente.

Cuando desperté, el círculo de luz se había convertido en una trama de hilos que se cruzaban unos con otros; el cielo era negro y gotas de lluvia pendían de la red como si formasen estrellas en un cielo propio.

Etiquetado en LOS BLANCOS ROJOS

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