Una Parte de mi Vida

Publicado en por irun fergaus (lmpika66@gmail.com)

Estaba pensando en lo deprisa que pasan las horas; no me doy cuenta de los minutos que a veces parecen eternos y otras escasos, intentas buscarlos hasta debajo de las piedras.

Me levanto de la silla, ya son las siete; el perro corre frenético arriba y abajo con su pelota de tenis, lo hace porque sabe que vamos a salir a la calle; es la hora del paseo. Cojo la correa del armario, busco a tientas en la oscuridad porque la bombilla se ha fundido, bueno mas bien no hay bombilla. Cada vez que hago la misma operación, me recuerdo a mí misma, como un posit mental, que tengo que comprar una luz parar la entrada. No sé por qué lo hago, el posit se despega constantemente y se pierde en el olvido de mi mente.

Debería tener una pequeña pizarra colgada al cuello con una tiza de colores, para recordarme  a mi misma todas aquellas cosas que siempre se me olvidan; parece que tienen vida propia y se esconden en los recovecos de tu memoria para que no las encuentres.

Salimos escopetadas por el pasillo, abro la puerta, la perra se tropieza, yo casi me mato por las escaleras, vaya dos!; menos mal que normalmente no nos ve nadie salir, no tengo muchos vecinos, sino pensarían que estamos locas (a lo mejor lo piensan ya)

Abro la puerta del portal, la sujeto con la correa , miro que no venga nadie; no vaya a hacerle un placaje de los suyos; me aseguro bien…uno, dos, tres...vamos allá…corre como si le fuese la vida en ello, lo mas gracioso es que lo primero que hace es asomarse al balcón de la vecina , a ver si esta la perrita asomada; es su archienemiga , la provoca saltando , jugando con su pelota y moviéndose garbosamente como diciéndola “ mira yo estoy aquí y tu estas allí arriba, jodete”.

Me rio, me hacen gracia estas cosas que tiene, la llamo la atención y me mira como entendiéndome, se va corriendo al descampado y empiezo a ver unas orejas negras que suben y bajan entre los matojos , las margaritas y las amapolas; es como un trozo de campo en frente de mi casa (pienso egoístamente que me viene bien); se ha entretenido con una flor, oliéndola  y absorbiendo todo rastro que pueda sacar de ella; observo como la examina, como saca su jugo y cuando piensa que ya no hay nada más interesante en ella se aparta como despreciándola y regresa a otra cosa. Vive en su mundo de olores y perros, de enemigos y amigos. A veces cuando está dormida y se pone a soñar , me imagino que por su cabeza pasan imágenes de huesos gigantes, campos interminables donde correr y peleas con su archienemiga donde sale victoriosa recibiendo una medalla de oro por su triunfo.

Ahora esta tumbada en el sofá, muy relajada después de la caminata y los juegos; la acompañan sus compañeras. Si alguien dice que los gatos y los perros no se llevan bien, es mentira, yo doy fe.

Pienso por que escribo esto ahora, es que, ellas forman una parte muy importante en mi vida, pertenecen a mi pequeña familia y yo a la suya.

Los animales siempre dan, a veces, sin recibir nada a cambio.

TRES ANIMALES EN CASA

Etiquetado en LOS BLANCOS ROJOS

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roberto 05/28/2009 00:16

jejeje muy gracioso, eso de los animales es muy cierto; yo tengo una perrita, y cuando estoy de mal humor, hasta parece que ella no quiere verme asi, entonces empieza a brincar y a correr, y quieras o no, pues si me pone de buenas...
ademas los animases siempre te acompañan, almenos a mi, cuando voy al mercado, alli va mi perrita, se llama deysy... jejeje es muy graciosa...