Los Domingos

Publicado en por irun fergaus (lmpika66@gmail.com)

Es un placer despertarte por la mañana sin el ruido de un despertador, dejar que tus ojos se abran lentamente y se encuentren con una luz redonda que asoma por las rendijas de tu persiana.

Estirar tu cuerpo en tu cama cálida y confortable, sin pensar en cuanto tiempo tienes antes de ir a trabajar.

 Huele café recién hecho, un desayuno con tostadas que sabe mejor que cualquiera de los del resto de tu semana; sabes que tienes todo el día por delante, tiempo que sobra; eso es un tesoro hoy en día. Te recreas en untar la mantequilla por cada rincón de la tostada, con su mermelada; azúcar al café, que saboreas lentamente, calentito; mientras el sol entra por la ventana de la cocina.

Te arreglas para salir a dar un paseo; llenas están las calles de gente, de niños que juegan, de abuelos que van del brazo; es una mañana alegre. Hay cola en la panadería, pero no importa, esperas pensando en tus planes de día libre, en la peli que vas a ver en tu sofá, la comida que vas a preparar. Piensas en planes para la tarde, quizás salir a tomar una cerveza con unos amigos, con tu familia; y luego pronto a casa para aprovechar la noche junto a los que quieres.

Cuando va anocheciendo, una pequeña tristeza se apodera de tu mente, porque sabes que has de esperar una semana más para poder realizar uno de los rituales más importantes de la semana: los domingos.

Etiquetado en LOS BLANCOS ROJOS

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post

Eliote 05/06/2009 22:29

Enla vida de algunas personas no existen estos dias.Debemos sentirnos afortunados por poder disfrutar de ellos.Aunque sean pocos

paqui 05/01/2009 21:30

ójala todos los días fueran iguales