Mi Miercoles Gris
Hay muchos días monótonos y sin gracia, me pregunto qué sentido tienen esos días, de los que no sacas chicha; esto me parecía a mi cuando me dirigía hacia mi trabajo; otro día aburrido con alguien aburrido, rodeada de gente que viene y va, llena sus caras de expresiones rudas y tristes.
Pensaba yo, mientras llegaba, estaba entrando por la puerta, que a lo mejor recibía una de esas visitas inesperadas que te ilumina un camino que ves demasiado oscuro, a lo mejor podía ver a alguien interesante que me contara anécdotas interesantes; de esas, que hoy, no me habían pasado a mí.
La verdad que después de llegar del trabajo y sentarme delante de este cacharro, me alegre de mi día aburrido, porque dentro de lo monótona que ha sido esta tarde, han pasado por mis oídos voces que no escuchaba hace tiempo, mi cerebro se ha enriquecido con conversaciones estimulantes que me han hecho pasar, todas ellas, un buen rato, un gran rato que ha hecho más corto este miércoles.
Pienso en todas estas personas que cada día que pasa, las ciento más cerca de mí, pienso en las cosas buenas que me han aportado y que espero seguirán aportándome. Creo que a veces no nos paramos a apreciar a la buena gente que nos rodea, puede que tenga poca a mí alrededor, pero la poca que tengo es la mejor.
Me gusta mi gente, me gustan sus ideas, me gustan sus momentos
Ousia, si lees esto, gracias por esos veinte minutos llenos de grandes ideas.